“La sociedad portuaria tiene futuro”, dice Víctor Julio González

Por Jesús Agualimpia – Director de Pacífico Siglo XXI

Víctor Julio González Riascos es un profesional de la Ingeniería Industrial, oriundo de Buenaventura, con más de 30 años de vida laboral y un amplio conocimiento del sector portuario, logístico y comercio exterior a nivel nacional e internacional. Exgerente de la Sociedad Portuaria, fue también Cónsul de Primera Clase en Colón – Panamá (2007-2010), Gerente de la Industria de Licores del Valle y candidato a la Gobernación.

Se trata, pues, de uno de los hijos del Pacífico más des-tacados en la historia reciente, y ese es precisamente el espíritu de esta nueva sección de Pacífico Siglo XXI: visibilizar a los líderes de Buenaventura y sus contornos, que han dejado huella y ejemplo para las nuevas generaciones.

Víctor comencemos por el principio: ¿en qué barrió de Buenaventura se crió?

Fui criado entre la antigua línea frente al barrio Nayita, pero la mayor permanencia de mi niñez y adolescencia la pasé en la Calle Argentina (Carretera), en un hogar conformado por mis padres, Miguel Ángel González Córdoba (q.e.p.d) y María Ángela Riascos Moreno, y mis ocho hermanos: María, Eulogio, María Ángela, José Miguel, Jesús Manuel, Luis Alberto, Oscar Tulio (q.e.p.d.) y Luz Marina. Nuestros padres nos inculcaron valores, princi-pios, sentido de responsabilidad, respeto por las personas mayores y dedicación por cada una de las misiones que desarrollábamos, en especial por los compromisos como estudiantes y luego como profesionales.

Por cierto, ¿dónde aprendió sus primeras letras?

Tuve la oportunidad de realizar mis estudios primarios en el Instituto Buenaventura, escuela que era liderada por dos muy buenos maestros, como fueron Diomedes Quiñonez y Ester Moreno. Recordando además un profesor como Adalberto Quintero y compañeros de escuela como Hernando Paredes, Glay Mejía, Fernando Pérez, entre otros. Los estudios secundarios los realicé entre 1963 y 1969 en el Colegio Pascual de Andagoya, donde gocé de la oportunidad de un excelente profesorado: Salomón Pedraza, Miguel Rúa, Jorge Restrepo, Gonzalo Restrepo, Casimiro Almanza, Graciano Garcés, Rafael Montoya, por mencionar algunos. Pero a lo anterior adiciono la calidad de compañeros, cada uno de nosotros hacía su mayor esfuerzo por superar a los demás y donde un alto porcentaje de ellos logramos estudiar pregrado en universidades públicas. Recuerdo compañeros como Miguel Reina, Óscar Palma, Rigberto Bernal, Hernando Paredes, Jamil González, Luis Enrique Tovar, Mario Koremblum (q.e.p.d.), Manuel Bonilla, Alfonso Diago, Miguel Hurtado, Zenón Yánez, Miguel Ángel Hurtado, Rafael Ayala, Jairo Tejada, Armando Acevedo, Jesús Cuero, entre otros. Como estudiante, gracias a la disciplina que me inculcaron mis padres, durante mis seis años de bachillerato estuve en los primeros puestos de cada curso, con un muy buen rendimiento académico.

¿Cuáles son sus pasatiempos?

Como hobby siempre he sido muy amigo de la música, siendo mi música favorita la salsa o antiguamente música cubana, la que aprendí a conocer y escuchar cuando mis padres, con un grupo de parejas amigas, hacían sus reuniones sociales y yo desde mi cuarto escuchaba tan gratas melodías como Los Compadres, Daniel Santos, Rolando La Serie, Roberto Ledesma, Sonora Matancera. Ya en el bachillerato aprendí a escuchar la música rock de Carlos Santana, pero también la salsa de Richie Ray, Gran Combo, Sonora Ponceña, Jhony Pacheco.

Durante mi adolescencia era más amigo de las fiestas familiares que celebramos en el colegio con las alumnas del Liceo Femenino, lo que en esa época se llamaban las fiestas ‘Agua Lulo’; desde las 3 pm, máximo hasta las 8 de la noche.

En mi adolescencia y luego en mi paso por la universidad me apasioné por la lectura, siendo muy amigo no solo de leer libros técnicos sino también de carácter político y biografías de grandes líderes universales como Winston Churchill, Mao Tse Tung, Lenin. Como autores favoritos en la actualidad están Barack Obama, Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe.

¿Es usted un hombre feliz?

Me identifico como un hombre muy feliz con mi actual pareja (Nubia Cecilia Núñez), al igual que con mi hija Luz Ángela González S, que me ha dado dos her-mosos nietos (Said David Martínez G y Luz Victoria Martínez G). Espero que tanto mi hija, como mis nietos, sean personas útiles a la sociedad y en especial a Buenaventura, donde hoy residen.

¿Fue usted el primero o el segundo gerente de la Sociedad Portuaria y qué le mereció el nombramiento?

Fui el segundo gerente de la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura; después de que la junta directiva de la empresa decide retirar de dicho cargo al doctor Fabio Grisales B (q.e.p.d), asumiendo tan digna responsabilidad en medio de una pequeña crisis de la empresa, que sin aún dar inicio al proceso o contrato de concesión, debíamos asumir esa tarea, porque así lo exigía el Estado colombiano. El nombramiento en mi calidad de encargado de la gerencia general se plantea ante la junta directiva, con el objetivo de recibir las instalaciones del terminal concesionado. Dicho encargo se da dentro del marco de asumir el cargo un profesio-nal que tuviera conocimiento de la operación portuaria.

Explíquenos cómo hace una persona que está acostumbrada a manejar un puerto para ser gerente de una licorera, volverse diplomático y luego candidato a la gobernación.

Para cada uno de los diferentes cargos que he tenido la oportunidad de desempeñar estuvo como premisa primordial el profesionalismo que me ha caracterizado, la responsabilidad con la que he asumido mis obligaciones empresariales. Pero lo más importante, el haber podido contar con un excelente equipo de trabajo, como también la confianza depositada en el suscrito por parte de los jefes inmediatos que he tenido.

¿Por qué volvió la segunda vez a la Sociedad Portuaria después de retirarse, qué hay de cierto que si lo llaman nuevamente lo volvería a hacer?

Cuando en el 2014, siendo miembro de la Junta Directiva de SPB, decide la misma responsabilizarme del destino administrativo de la empresa, con el fin de atender unos lineamientos que dicha junta recién nombrada quería poner en funcionamiento, acaté el llamado con el objetivo de darle un nuevo impulso a la organización empresarial y responder a la dinámica del sector marítimo en ese momento. No figura en mi perspectiva asumir por tercera vez dicha responsabilidad, cuando puedo serle útil desde otro ángulo. Como en la actualidad, siendo miembro de la junta directiva y del consejo Directivo de la Fundación SPB, comprometido con el legado social que debemos dejarle a Buenaventura.

¿Cómo ve hoy a la Sociedad Portuaria y al negocio portuario?

Hoy la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura tiene una dinámica diferente a la de hace siete años, con unos lineamientos que no son iguales a los del 2014 o más atrás a los de 1994. La dinámica que ha tenido el sector marítimo y portuario están exigiendo una mayor responsabilidad y un mayor compromiso con sus clientes, basados en automatización, transformación tec-nológica, digitalización, énfasis en la inteligencia artificial, etc. Caso contrario la empresa se quedaría rezagada y por fuera del contexto internacional. Hay futuro en la empresa, siempre y cuando se avance en la construcción de lineamientos y políticas, acorde a las experiencias del sector marítimo y portuario global.

En su interior, ¿cree usted que hizo un buen trabajo en la Sociedad o siente que le faltó concluir algo?

Siempre como gerente o administrador de una empresa uno termina su ciclo y se quedan logros por concluir, siendo el más importante que no pude concretar el de lograr la preparación de un mayor número de profesionales de la región Pacífica, para que, en igualdad de condiciones a las otras latitudes del país, estén en capacidad de regir los destinos de la empresa en un futuro inmediato.

¿Era cierto que si se construía Tribugá, se acabaría el puerto de Buenaventura? ¿O se requería ese otro puerto?

Usted conoce mejor que yo que las condiciones geográficas de la bahía de Tribugá y su entorno medioambiental, no genera garantía para el desarrollo de una terminal marítima, siendo ratificada esta postura por los recientes estudios y conceptos del Ministerio de Medio Ambiente. Más que un potencial desarrollo de Tribugá sea una amenaza para el puerto de Buenaventura, la verdadera amenaza la genera la falta de competitividad como puerto, al no haber alcanzado una bahía profunda, que esté a la altura de los otros puertos del Pacífico latinoamericano. A lo anterior es oportuno adicionar que el sector por-tuario colombiano y el país en general está urgido de una política portuaria, coherente y sensata, que brinde seguridad jurídica a la inversión nacional y/o extranjera; pero que además garantice el nivel de competitividad que hoy el país espera en lo que a infraestructura portuaria corresponde.

¿Qué es lo que más le preocupa del Pacífico colombiano?

Como nacido en la región pacifica, me preocupa cada día más la difícil situación que tenemos de violencia, desempleo, escasez de servicios públicos, déficit en la educación y servicio de salud, como también las escazas oportunidades laborales, que enmarcan un mayor nivel de violencia. Para superar estas falencias no solo se requiere el compromiso de la clase política de la región, sino también del gobierno nacional, y trazar una política integral para el Pacífico.

¿Cuál es el consejo que les da a las nuevas generaciones?

Un consejo sencillo para las generaciones que hoy están en camino de regir los destinos distritales, o regionales en cualquiera de los sectores de la economía, es el de tener compromiso y dedicación con lo que se compromete realizar. Asumir con responsabilidad cada tarea que se les asigne; pero lo más importante, que nos eduquemos y seamos cada día mejores ciudadanos para darle el cambio sustancial que requiere nuestra región pacífica. Debemos tener presente que el esfuerzo es el camino ideal para avanzar y no aquello que sea fácil de lograr; porque aquello que ejecutamos sin trabajo alguno es muy probable que no sea reconocido.

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